miércoles, septiembre 12, 2007

Los franceses ya no quieren al Hombre Michelín


Ahhhh qué recuerdos aquellos, cuando jugueteaba en la gasolinera de mi padre de pequeñita. Teníamos delante un enorme cartel del Hombre Michelín, con su oronda y blanca felicidad saludando a los conductores que entraban desde la carretera de Madrid. No niego que me daba un poco de miedo, pero a la larga su bonachona cara y su extraño y orgánico cruce entre muñeco de nieve y un super-Casper me acabaron induciendo cierta sensación de seguridad. También de esa época me quedé con una cierta parafilia relacionada con el olor a gasolina, pero esa es otra historia.


A lo que iba. Citando un texto en la página web:


El Hombre Michelin nació, como es sabido, de una pila de llantas en un pabellón de exposición en 1894 y de la genial intuición de André Michelin, que descubrió en ella la silueta de un hombre y supo darle vida... y sentido del humor.


Tan ilustre personaje nació pues en el inigualable marco del París novecentista, recién erigida la Torre Eiffel y en plena efervescencia de la Revolución Industrial. Por ahí pasaría el ilustre Proust, taciturno y circunspecto con un libro de Balzac bajo el brazo, y L'Homme Michelin - Tan chic, romántico y literario él - le saludaría con su campechanía y su lozano brazo neumático tal vez arrancándole una sonrisa.


Tal vez mucha gente le deba la vida sin saberlo.



Por eso, me pregunto, ¿Qué nefasto agente de imagen provocó que Paris Match, a golpe de Photoshop, convirtiera a Sarkozy en el nuevo churri-Presidente de La France? Y sobre todo, ¿cómo no imaginaron que les iban a pillar con la mano - nunca mejor dicho - en la masa?



Antes:



Después:


2 comentarios:

Alicia Liddell dijo...

Se me ocurre una enjundiosa reflexión sobre el fenómeno. Un líder con michelín no es un líder. Es un hombre de la calle, cercano, con sus debilidades. Es humano. Un líder sin michelín puede exigirnos sacrificios porque él se sacrifica. Es perfecto, y por lo tanto puede aspirar a que sus súbditos -uy, quería decir, ciudadanos- sean perfectos.
La presencia de un michelín en el líder (Líder) socava la confianza en su fortaleza.

Tamarit dijo...

Hola. Leo de hace un tiempo el blog. Me agrada.

Saludos.